martes, agosto 08, 2017

Me borro... me subrayo























Soy mi propio libro. Me reescribo, me borro, me subrayo, me agrego páginas a cada momento, cuando el paso se hace lento, o cuando lo apresuro en el afán de llegar a ninguna parte. Cada momento me arranco aquellas páginas que duelen, y siempre procuro queden algunas en blanco, para todo aquello que aun me falta por escribir.


Igual... borro, lo que el olvido a dejado algo difuminado, porque el agua ha corrido y el tiempo se ha olvidado de pasar por aquel dolor, por aquella pena. Por aquellas risas que no brotaron desde el alma, por aquellos días en que la vida era un risco de salientes cortantes e imposibles de librar. Si, indudable, soy ese libro que no comprendo como fue que inicié a escribir y que aun no puedo ponerle la palabra fin. Como esa puerta, que olvidando quien alguna vez la traspasó... no puede caer ¡todavía!

Malusa
Derechos reservados

Un día de esos un abrazo de esos...






















Hoy, un día largo y terriblemente escaso de tiempo. De esos que le faltaron horas al día, para llevar a cabo mil tareas que siguen pendientes. Pero que das gracias a Dios desde el alma por aquellas que lograste terminar

Al final del mismo, cuando el ocaso citadino solo se percibe
por un cambio de tono en la luz allá lejos, entre cables y azoteas.
Luego de un sin fin de macetas movidas, arrastradas, trasplantadas,
un ir, venir, correr, volver...

Un abrazo no me vendría nada mal, pero no un abrazo cualquiera, no. Sino
uno de esos que te hacen olvidar el cansancio, de esos que alguien (confío aun lo haga) deposita en el viento para mi. De esos que te dan paz, y que a veces...  te hacen llorar

Mi caballero Águila, pido al cielo que te encuentres con bien.